En el fantasy football actual, la sobreabundancia de información hace que los verdaderos ‘tapados’ sean cada vez más difíciles de encontrar. Sin embargo, identificar mariscales de campo que puedan superar ampliamente su posición promedio de draft (ADP) sigue siendo una estrategia rentable. La temporada pasada, Matthew Stafford fue el mejor ejemplo: en medio de dudas por su espalda y su edad, terminó lanzando para más de 4.700 yardas y 46 touchdowns.
Este año, la clase de quarterbacks disponibles en rondas tardías ofrece profundidad suficiente como para esperar y armar una dupla que permita jugar con los enfrentamientos semanales, sobre todo en ligas con bancas largas. Si bien figuras como Josh Allen, Lamar Jackson, Jayden Daniels o Jalen Hurts son tentadores por su producción terrestre, es poco probable que estén disponibles en su ADP actual.
Jared Goff, el valor seguro en Detroit
El calendario de los Lions es un factor decisivo para Goff. El equipo disputará 12 partidos en domos y otros dos en climas cálidos (ante Cardinals y Dolphins), lo que garantiza 14 de 17 encuentros en condiciones climáticas ideales para su ofensiva de alto vuelo. Si bien no aporta yardas por tierra —lo que limita su techo—, su piso de producción es muy alto y se lo puede conseguir como el QB16 en los drafts.
Bo Nix, consistencia y un arma nueva
Nix no es una selección de ronda extremadamente tardía, pero su ADP como QB15 contrasta con sus dos temporadas consecutivas finalizando como QB7 en fantasy. En su tercer año dentro del sistema de Sean Payton, sumará al receptor Jaylen Waddle como nuevo creador de juego. Además, su consistencia como quarterback corredor está probada: acumula 786 yardas terrestres y nueve touchdowns en sus primeras dos campañas.
Kyler Murray renace en Minnesota
Hay razones para desconfiar de Murray tras perder su puesto ante el veterano Jacoby Brissett, pero el cambio de aire era necesario para todas las partes. El desembarco en los Vikings lo pone bajo las órdenes de Kevin O’Connell y con Justin Jefferson como receptor principal. Esa combinación, sumada a su sólida base como corredor, hace difícil imaginar que quede fuera del top 12 de quarterbacks fantasy en 2026.
Tyler Shough y Malik Willis, apuestas de riesgo
Los Saints no serán protagonistas, pero la ofensiva rápida y orientada al pase que implementa el entrenador Kellen Moore los mantendrá cerca de la cima en jugadas ofensivas por partido. Shough mostró destellos en un contexto adverso la temporada pasada: en los últimos cinco juegos fue el QB5, promediando 20 puntos fantasy por encuentro. Su capacidad para sumar yardas terrestres y una pretemporada completa en el sistema le dan buenas perspectivas para la Semana 1.
Malik Willis, en tanto, llega a Miami desde Green Bay como titular indiscutido. Los Dolphins pintan para ser un equipo malo y, salvo el corredor De’Von Achane, su ofensiva es un agujero negro. Aun así, Willis puede ser un tramposo por tierra. Vale recordar que Tim Tebow tuvo valor fantasy a pesar de casi no poder lanzar el balón.




