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La NFL y sus quarterbacks sobrepagados: el problema de los $30M

Tampa Bay ganó sin completar un pase. Trece QBs superan los $30M de tope salarial y la mayoría rinde por debajo de lo esperado.

por Rodrigo Sarmiento 2 de noviembre de 2026 6 min de lectura
Baker Mayfield, quarterback de los Tampa Bay Buccaneers, en un partido de la NFL.

El domingo, los Tampa Bay Buccaneers lograron algo histórico: ganar un partido en el que el quarterback fue totalmente intrascendente. Fue la primera vez desde 1974 que un equipo gana sin completar un solo pase, con Baker Mayfield reducido a un simple mensajero. Tampa se impuso gracias a su juego terrestre, con más de 300 yardas por tierra en condiciones pésimas.

Pero la falta de impacto de Mayfield destapó un problema que recorre toda la liga: la mayoría de los quarterbacks están cobrando fortunas sin rendir a la altura. Hoy hay 13 mariscales de campo que representan un golpe de $30 millones o más contra el tope salarial de sus equipos, y la gran mayoría está teniendo una temporada mediocre, lejos de justificar semejante inversión.

Los cinco casos más llamativos

  • Justin Herbert ($46.4M): Los Chargers están 0-7 y Herbert lidera la NFL en intercepciones con 10.
  • Dak Prescott ($44.6M): Los Cowboys están 3-5 y Prescott apenas tiene una campaña ganadora en el último minuto.
  • Deshaun Watson ($40.6M): Los Browns están 5-3, pero no gracias a Watson, que es 16° en yardas por pase.
  • Baker Mayfield ($34M): Los Buccaneers están 3-5 y Mayfield no completó un solo pase.
  • Jalen Hurts ($31.9M): Los Eagles están 2-6; Hurts está lesionado, pero antes de eso Filadelfia ya venía complicado.

Más allá de estos cinco, se puede discutir que Joe Burrow y los Bengals no están encendidos, necesitando tiempo extra contra los hopeless Titans y peleando en el AFC North. Lo mismo con las lesiones eternas de Lamar Jackson, la incapacidad de Jordan Love para controlar partidos o la inconsistencia de Sam Darnold.

Una y otra vez, los quarterbacks de renombre no logran adaptarse a una NFL que pone más énfasis en correr el balón, controlar con la defensa y diseñar paquetes de blitz específicos para perturbar al pasador. Cuando un jugador de una plantilla de 53 cobra más del 10% del tope salarial, se esperaría que pudiera mitigar algo de esa presión, pero no está pasando.

El efecto dominó del contrato de Watson

Una de las razones por las que las oficinas de la liga siguen enojadas con los Browns es el contrato totalmente garantizado de Watson, que marcó el mercado para los quarterbacks. Ese acuerdo, que superó los $40 millones por temporada para alguien que no era Top 3, les dio a los agentes el argumento para llevar a sus clientes a cifras astronómicas.

Sin el contrato de Watson, no veríamos a Herbert firmando un acuerdo de $262.5M, ni a Matthew Stafford pidiendo $55M por un año. El problema es doble: los quarterbacks exigen más dinero que nunca, pero tienen un impacto menor que en cualquier momento de los últimos 20 años. Ya no hay correlación entre el éxito del equipo y el rendimiento estelar del QB.

La era de Tom Brady, Peyton Manning y Drew Brees cargando equipos solos quedó atrás. Ahora vivimos en una era de “codicia es buena”, donde los QBs exigen todo lo posible sin importar si debilitan al equipo. Cada jugador merece cobrar lo suyo, pero suena hueco cuando Mayfield gana $34M sin hacer nada, mientras los dos corredores que ganaron el partido para Tampa ganan $8.1M combinados y corrieron para 310 yardas.

La solución: tratar a los QBs como a los corredores

La NFL necesita un reajuste salarial en la posición de quarterback. No se trata de volver a los $10M por temporada, porque siguen siendo los jugadores más importantes del campo, pero no podemos vivir en una era donde ganan 10 a 15 veces más que sus compañeros sin afectar el juego.

Quizás la solución es tratar al quarterback como prescindible: draftear uno, usarlo durante su contrato de novato y luego dejarlo ir. Así pasó con los corredores, y solo los transformadores recibieron contratos grandes. Es hora de hacer lo mismo con los QBs.

Ganadores y perdedores de la Semana 8

Ganador: Pittsburgh Steelers

Los Steelers no son un gran equipo, pero se benefician del colapso del AFC North. Los Bengals ganaron, pero apenas contra los Titans, el peor equipo de la liga. Pittsburgh demostró ser mucho mejor que los Browns, y los Ravens no tienen a nadie que pueda lanzar. El ánimo en la división pasó de “cualquiera puede ganarla” a “Pittsburgh se escapa”. Otra vez parece que los Steelers llegarán a los playoffs y caerán temprano, pero hay valor en simplemente sobrevivir a los demás.

Perdedor: Cualquier equipo que necesite un quarterback

Los dos equipos púrpura de la NFL necesitan ayuda urgente en la posición. Kyler Murray está acabado, mostrando poco en la derrota de los Vikings ante Detroit. No puede mover el balón consistentemente y tiene visión de túnel con sus tight ends. La ofensiva de Minnesota es pésima. Baltimore perdió a Lamar Jackson por el resto de la temporada con una lesión en el pulgar, y Tyler Huntley tiene turf toe. Con Joe Fagono y Skylar Thompson también lesionados, no hay nadie más que pueda lanzar. ¿De dónde saldrá la ayuda? Kirk Cousins, Joe Flacco, ¿alguien intentará reflotar a Kenny Pickett? Los cupos están vacíos.

Ganador: Jacksonville Jaguars

Los Jags tienen un calendario ridículamente fácil, con sus únicas derrotas ante Broncos y Texans, que son algo competentes. El AFC South es un desastre total, así que Jacksonville irá a los playoffs, pero Trevor Lawrence está haciendo una campaña de nivel MVP y la defensa es muy sólida. No sé si son contendientes o no, pero hay que mirarlos.

Perdedor: Justin Herbert

No sé qué pasó. Hemos visto la transformación más dramática de un quarterback en una temporada, quizás en la historia. De ser visto como el próximo pasador de élite por su precisión y toma de decisiones, ahora es un tipo que se sienta en el banco con crisis existencial al final de los partidos. No es solo un problema de ofensiva o lesiones: Herbert está jugando atroz. Sus dos intercepciones fueron por no leer la cobertura, la segunda contra una Cover-2 básica que cualquier QB debería diagnosticar. Herbert es un desastre, y no sé si los Chargers podrían canjearlo por algo mejor que una selección de ronda media.

Perdedor: Atlanta Falcons

Atlanta llegó a la semana en posición de tomar el control del NFC South y la tiró. Las condiciones eran horribles, pero no se ayudaron al ser superados físicamente por unos Buccaneers que ni siquiera necesitaron lanzar. Se necesita una ineptitud defensiva legendaria para saber exactamente lo que el rival va a hacer (correr) y no tener forma de detenerlo.

Sobre el autor

Rodrigo Sarmiento

Sigue el automovilismo, el fútbol americano y el golf. Reglamentos y calendarios de Fórmula 1, MotoGP y NASCAR; contratos y draft en la NFL; PGA Tour y majors.

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