Jessie Bates volvió a demostrar por qué es considerado uno de los mejores safeties de la NFL. En el partido de la semana 8 entre Atlanta Falcons y Tampa Bay Buccaneers, el jugador de los Falcons protagonizó una de las jugadas defensivas más espectaculares de la temporada, evitando un touchdown en una acción que parecía sentenciada.
La jugada del partido
Todo empezó con un error de Baker Mayfield. El quarterback de los Buccaneers falló el snap, levantó la pelota, intentó escapar y, en una jugada que parecía salida del fútbol universitario, lanzó un lateral a su corredor Bucky Irving. Irving avanzaba hacia la zona de anotación abierta cuando Bates apareció con su característico golpe, conocido como “Peanut Punch”, para sacarle la pelota en la línea de una yarda y mandarla fuera del end zone.
Lo que pudo ser un touchdown para Tampa Bay se convirtió en un touchback para Atlanta. La pelota rebotó de forma perfecta para los Falcons, que recuperaron la posesión en una jugada que cambió el rumbo del encuentro.
Una división en crisis
El contexto no es menor: todos los equipos de la NFC South llegaron a esta semana con récord negativo. Tanto Tampa como Atlanta tuvieron un arranque de temporada complicado, pero en la peor división de la NFL siempre hay una oportunidad, y eso está generando partidos mucho más intensos de lo que se esperaba.
Bates, una pieza clave en la defensa de Atlanta, volvió a demostrar su capacidad para forzar pérdidas de balón. Los Falcons tienen suerte de contar con él.




