Miami llega al jueves por la noche con la moral por las nubes. Después de una campaña que los llevó hasta el partido por el título nacional el año pasado, los Hurricanes abren su temporada local esta noche frente a Florida A&M, un rival de FCS, con un envión anímico enorme: vienen de vapulear a Stanford 45-6 la semana pasada en un partido que quedará en la historia del programa.
Récords de la mano de Mensah y Toney
La victoria ante Stanford tuvo dos protagonistas centrales. El receptor sophomore Malachi Toney atrapó 12 pases para 234 yardas y tres touchdowns. Esas 234 yardas recibidas son un nuevo récord del colegio. Además, los tres touchdowns que recibió de parte del quarterback transferido Darian Mensah igualaron otra marca histórica de Miami.
Mensah, por su parte, estableció récords institucionales en yardas por pase y en touchdowns aéreos en el debut de un quarterback con los Hurricanes. El mariscal, proveniente de Duke, mostró una química instantánea con Toney que sorprendió incluso a los más optimistas.
Una conexión que parece de veteranos
Lo que hizo tan letal a esta dupla el fin de semana pasado —y lo que podría sostenerlos durante toda la temporada— es una combinación de química, atletismo y agresividad. Aunque era el primer partido de Mensah y Toney juntos como compañeros en Miami, la impresión fue que llevaban diez temporadas jugando al lado del otro.
El primer touchdown de la noche llegó gracias a un diseño ofensivo del coordinador Shannon Dawson. Toney se alineó en el slot derecho para correr una ruta fade, mientras Joshua Moore hacía lo propio por la izquierda. Por debajo, el ala cerrada Elija Lofton y el receptor Cooper Barkate ejecutaron un concepto mesh. Mensah leyó la cobertura, vio la ventaja de Toney contra su marcador y lanzó un pase profundo que terminó en touchdown a pesar de la presión de un defensor no bloqueado.
El tercer pase de touchdown de Mensah en la noche, hacia Daylyn Upshaw, fue un ejemplo de precisión quirúrgica. El quarterback colocó el balón en el hombro trasero de Upshaw, girándolo hacia la línea de banda y lejos del defensor.
La explosividad ofensiva de Miami
El cuarto touchdown de Mensah llegó temprano en el tercer cuarto, cuando conectó con Barkate en un pase de 34 yardas. En esa jugada, Stanford estaba en cobertura triple profunda y Miami alineó tres receptores al lado izquierdo de la formación. Toney, como receptor interno, corrió una ruta dig que atrajo la atención del safety central. Mensah leyó la jugada, vio a Barkate corriendo una ruta post hacia el espacio que dejó el safety libre, y completó el pase con facilidad.
El touchdown más largo de la conexión Mensah-Toney llegó en el segundo tiempo. Toney, otra vez desde el slot, corrió una ruta vertical dividiendo a los safeties. Stanford estaba en cobertura dos profunda, lo que obligaba al linebacker a cubrir a Toney en la zona media. Mensah confirmó la cobertura después del snap, vio la ventaja y lanzó. Toney pasó de largo al linebacker y se metió entre los safeties para anotar.
Todas estas jugadas resaltan la explosividad de Toney y de la ofensiva de Miami, y lo productivo que puede ser este ataque en las manos de Mensah. El transferido de Duke demostró la semana pasada que está más que dispuesto a quedarse en el bolsillo, recibir el golpe y seguir siendo agresivo en el juego aéreo profundo. Eso debería continuar esta noche contra los Rattlers, y también debería preocupar al resto de la ACC y más allá.




