El debut de temporada de los New England Patriots tuvo un golpe inesperado: el receptor A.J. Brown, una de las incorporaciones más importantes del equipo en la pretemporada, se lesionó el tobillo en el tercer cuarto del partido ante los Seattle Seahawks y quedó descartado para el resto del encuentro.
La jugada ocurrió cuando Brown fue al suelo para intentar una recepción y quedó sentido. Según la reportera de campo Melissa Stark, el receptor fue trasladado a la sala de rayos X del Lumen Field. Poco después, trascendió que no volvería al partido.
El mejor de New England hasta la lesión
Antes de retirarse, Brown era el receptor más productivo de los Patriots, con tres capturas para 26 yardas. El dato refleja el tono defensivo del partido, que hasta ese momento no había tenido grandes números ofensivos.
Brown también había sido protagonista en la primera mitad, cuando fue objetivo de un pase en una jugada de engaño. Aunque el lanzamiento quedó corto, el receptor forzó una interferencia defensiva que derivó en el primer touchdown de la temporada regular de la NFL: una conexión entre el quarterback Drake Maye y el ala cerrada novato Eli Raridon.
Una apuesta fuerte de la pretemporada
La llegada de Brown a New England fue una de las movidas más destacadas del receso, ya que significó el reencuentro con su ex entrenador en jefe Mike Vrabel y la conformación de un trío ofensivo junto al joven Maye.
La gravedad de la lesión aún no fue confirmada. El equipo informó que Brown quedó oficialmente descartado para lo que resta del partido, y se espera una actualización médica en las próximas horas.




