Bijan Robinson es, sin discusión, lo mejor que tienen los Atlanta Falcons en este momento. El corredor viene de una semana complicada para la franquicia, pero su rendimiento individual volvió a quedar en evidencia en el arranque de la temporada.
En el debut ante los Pittsburgh Steelers, Robinson explicó por sí solo el 65,8% de las yardas totales desde la línea de golpeo de Atlanta. Es la cifra más alta para un jugador en un partido inaugural desde que Eric Dickerson alcanzó el 66,6% con Los Angeles Rams en 1986.
El peso de la camiseta número 7
Robinson eligió usar el número 7 en Atlanta, una decisión que no pasa desapercibida para los hinchas de los Falcons. Ese dorsal tiene historia en la franquicia, principalmente por Mike Vick, la figura que marcó una era en el equipo.
El propio Robinson habló sobre lo que significa ser parte de ese legado. “Es un honor llevar este número y representar lo que otros construyeron antes que yo”, expresó en una entrevista reciente, en el marco de su asociación con SONIC.
La cadena de comidas lanzó una promoción vinculada al número del corredor: el $7 Big Deal Meal, que incluye una cheeseburger, una bebida mediana, una guarnición a elección y un sundae de vainilla.
Un presente incierto para los Falcons
Atlanta atraviesa un momento de incertidumbre en la posición de quarterback, una situación que suele frustrar a los seguidores de la NFL por el valor que tiene ese puesto. Sin embargo, la presencia de Robinson le da al equipo una chance de competir en cada partido.
El corredor firmó recientemente una extensión de contrato, lo que asegura su continuidad en la franquicia por varios años. Mientras siga vistiendo la camiseta número 7, los Falcons tendrán motivos para ilusionarse.




