El Seattle Seahawks consiguió el domingo por la noche su victoria más contundente de la temporada al dominar a los Kansas City Chiefs por 20-3, un triunfo que lo vuelve a meter en la pelea por el NFC West y demuestra que todavía puede ganarle a los mejores de la liga. Pero el verdadero escándalo no ocurrió en la cancha, sino en las redes sociales.
El festejo que encendió la mecha
Con más de 400 yardas de ofensiva y una gran actuación de Jaxson Smith-Njigba, el equipo de Seattle celebró la victoria con una publicación en X que apuntó directo a Taylor Swift. El post se burló de las pulseras de la amistad que se volvieron parte de la identidad de la cantante y que, en el fútbol americano, tienen un significado especial: Travis Kelce contó alguna vez que le hizo una pulsera a Taylor, un gesto que dio inicio a su relación y que terminó en casamiento a principios de este año.
La reacción de los Swifties no se hizo esperar. “Esto muy probablemente les va a costar los playoffs”, “Imaginate ganar un partido por fin”, “No van a ganar otro partido en la temporada”, “Estuvieron esperando este momento para usar a Taylor para llamar la atención”, “Se están metiendo con el fandom equivocado”, “El karma les va a llegar”, “Todavía tenemos más Super Bowls que ustedes”, “Vamos a estar ahí para cada desgracia”, “Le faltaron el respeto a nuestra dama sin razón”.
La guerra declarada
Algunos fans que se identifican como Swifties admitieron que el chiste les pareció gracioso y que esto es solo deporte, pero fueron muchos más los que lo tomaron como una declaración de guerra. La capacidad de los seguidores de Taylor Swift para canalizar su amor con la furia de mil soles es conocida, y el deseo de más de uno ahora es ver un Super Bowl entre Seahawks y Chiefs para llevar este conflicto a niveles nunca antes vistos.
En lo estrictamente deportivo, el marido de Taylor Swift terminó la noche con 4 recepciones para 44 yardas.




