Kimi Antonelli ganó este domingo el Gran Premio de Estados Unidos en el Circuit of the Americas de Austin, pero no pudo asegurar su primer título de Fórmula 1. Los resultados de Lewis Hamilton, cuarto, y George Russell, octavo, postergaron la definición hasta el Gran Premio de México del próximo fin de semana.
El piloto de Mercedes llegó a la cita texana con una consigna clara: ganar la carrera y esperar que Hamilton terminara quinto o peor y que Russell lo hiciera noveno o peor. La victoria se dio, pero las otras condiciones no se cumplieron. Con los 25 puntos de la carrera, el italiano llegó a 365 en la temporada.
Russell conservó el segundo puesto de la tabla con 242 puntos, apenas uno más que Hamilton, que quedó tercero con 241. La pelea por el subcampeonato entre los dos ex compañeros de Mercedes llega abierta a México.
Dominio de punta a punta
Antonelli había sacado la pole el sábado con una vuelta contundente al inicio de la Q3, mientras Hamilton y Russell se conformaban con la tercera fila de largada. En el primer stint, el joven de Mercedes se despegó del pelotón con neumáticos medios, mientras los autos que lo perseguían con blandos no podían sostenerle el ritmo.
Paró en la vuelta 24 para montar duros y salió detrás del tren de adelante. Poco a poco avanzó hasta quedar tercero, detrás de Max Verstappen y Charles Leclerc. Cuando el neerlandés entró a los boxes en la vuelta 31, Antonelli quedó segundo, superó a Leclerc y empezó a marcar diferencias.
Las condiciones que no se cumplieron
La puerta pareció abrirse en la vuelta 40, cuando Hamilton paró desde el cuarto puesto y regresó en el sexto. Con duros frescos, el británico cerró la distancia sobre Isack Hadjar, en la vuelta 41 ya estaba a medio segundo del Red Bull y en la 42 lo pasó en la cima de la curva 1 para recuperar el quinto lugar. Después fue por Leclerc, que en ese momento perseguía a Verstappen y le había recortado la ventaja a menos de dos segundos.
Russell, en tanto, tenía la tarde condicionada por una penalización de cinco segundos por ganar ventaja fuera de la pista. Aun así, se sostuvo en el octavo puesto, con Liam Lawson a más de 27 segundos en el noveno, y eso le alcanzó para mantener sus opciones matemáticas.
Cierre con Norris en caída
En las últimas diez vueltas, la atención se corrió de la pelea por el título a la disputa por el segundo lugar. Lando Norris intentaba estirar una estrategia de una sola parada con neumáticos duros gastados. Verstappen lo superó en la curva 6 de la vuelta 47 y Leclerc hizo lo propio en la curva 14 de esa misma vuelta. Cuando Will Joseph, su ingeniero, le preguntó si tenía alguna preferencia de estrategia, Norris respondió que no, y McLaren decidió dejarlo en pista.
Leclerc y Verstappen siguieron cruzándose, y el monegasco recuperó el segundo puesto en la vuelta 49. Hamilton, mientras tanto, pasó a Norris en la vuelta 51 y empujó al campeón reinante al quinto lugar, otro golpe a las aspiraciones de Antonelli de definir en Austin.
El abandono de Bottas
El cierre tuvo un imprevisto. Valtteri Bottas estacionó su Cadillac al costado de la pista por un problema de motor y provocó un Virtual Safety Car en la vuelta 52. Los comisarios tuvieron problemas para retirar el auto del pasto, pidieron una grúa y el VSC recién se levantó en la vuelta 53.
Para entonces, Antonelli tenía 19 segundos de ventaja sobre Leclerc y se encaminaba a su novena victoria de la temporada. El de Ferrari terminó 1,7 segundos por delante de Verstappen, mientras que la batalla más cerrada del cierre fue entre los Williams de Alexander Albon y Carlos Sainz, que peleaban por el P17 separados por poco más de medio segundo.
Con 365 puntos, Antonelli dejó el título al alcance de la mano. El próximo fin de semana, en el Gran Premio de México, tendrá la chance de definirlo.




