La NBA no pierde tiempo en volver a la acción. El martes, la primera jornada dejó la remontada más grande de la historia en una noche inaugural, y el miércoles la agenda completa tuvo de todo, hasta LaMelo Ball escapándose con el viaje más evidente de todos los tiempos en su debut con Minnesota Timberwolves.
Los Wolves vencieron a Miami Heat 131-105 en un partido televisado a nivel nacional, con ambos equipos estrenando figuras. Ball y los suyos se llevaron el triunfo pese a que Giannis Antetokounmpo metió 35 puntos con 11 de 19 en tiros de campo en su primer juego como Heat.
Un debut con sabor a récord
Ball terminó con 21 puntos y seis asistencias en su presentación, y además ayudó a armarle el escenario a su compañero Anthony Edwards, que explotó con 45 puntos. Todo iba tan bien para Minnesota que hasta los árbitros le perdonaron a Ball unos ocho pasos en un triple en step-back.
¿Se le olvidó que tenía que picar? Parece que sí, pero los jueces lo dejaron pasar igual. Las imágenes del play se viralizaron y no hay discusión posible: fue viaje claro.
“Suelo odiar cuando los fanáticos casuales insisten con los viajes no cobrados y tengo que explicar el concepto del paso de reunión. Esta vez no.”
Los Wolves lanzaron 50 triples en la victoria inaugural. ¿Puede este equipo romper el récord de más intentos de tres en una temporada? Los Boston Celtics 2024-25 promediaron 48.23 por partido, así que la vara está alta.
El costado serio del asunto
Más allá de la anécdota, el hecho expone un problema: los árbitros no pueden dejar que los jugadores viajen así porque le dan mala reputación a la liga. Esta vez, los que critican los viajes tienen razón.
Nadie sabe cómo LaMelo se salió con la suya. Pero el espectáculo sigue y Minnesota ilusiona: el equipo venía rankeado cuarto en los rankings de campeonato previos a la temporada, y este arranque lo confirma.




