Este fin de semana arranca en serio la temporada de college football. Después de una Semana 0 que sirvió como aperitivo, la Semana 1 es el momento en que la mayoría de los equipos de la NCAA salen a la cancha por primera vez para mostrar qué tienen en este 2026.
Un campeonato abierto, pese a los nombres de siempre
En el mercado de apuestas, los nombres que encabezan las probabilidades por el título son los de siempre: marcas grandes, con expectativas enormes. Y hay un dato que refuerza esa sensación de continuidad: en las últimas siete temporadas, el campeón salió de apenas dos conferencias.
Pero el año pasado Indiana se coronó campeón nacional, un resultado que rompió todos los moldes. Por eso, la encuesta plantea que casi cualquiera podría terminar levantando el trofeo al final de la temporada.
La presión de arrancar bien
Perder en la Semana 1 no elimina a nadie, pero deja al equipo contra las cuerdas desde el arranque. El ejemplo más fresco es el de Notre Dame la temporada pasada, que pagó caro un mal inicio.
La Semana 1 trae varios cruces entre programas enormes, con apoyo nacional, en partidos de no conferencia. Hay un solo duelo entre equipos rankeados, pero varios otros que pueden cambiar por completo la narrativa de ambos según el resultado.




