Malas noticias para Atlanta Dream. La franquicia anunció este jueves que la pivote Brionna Jones no volverá a jugar en lo que resta de la temporada de la WNBA, tras la lesión en la pierna izquierda que sufrió el 13 de agosto ante Connecticut Sun.
Jones, de 30 años, se había perdido los seis partidos previos al receso por la Copa del Mundo FIBA, el último contratiempo de una campaña signada por las lesiones. En enero se lastimó el menisco jugando en Praga y en marzo fue operada. Recién debutó en la temporada el 17 de julio, pero apenas unas semanas después volvió a lesionarse.
Una temporada para el olvido
En total, Jones disputó solo nueve partidos en la temporada, con promedios de 8.2 puntos y 5.6 rebotes en 16.9 minutos por juego. El año pasado había sido titular en los 44 encuentros de Atlanta y registró 12.8 puntos y 7.2 rebotes en 26.6 minutos, lo que le valió su cuarta selección al Juego de las Estrellas. El parte médico indica que se espera una recuperación completa.
Angel Reese, la gran carta en la pintura
La baja de Jones es un golpe duro para el Dream, sobre todo con los playoffs a la vuelta de la esquina. Sin embargo, el equipo cuenta con Angel Reese como baluarte en la zona pintada. Reese está teniendo una temporada de ensueño: promedia 16.1 puntos, 12.4 rebotes, 2.8 asistencias y 1.8 robos por partido.
Junto a ella, Naz Hillmon viene siendo titular y aporta 9.1 puntos y 4.6 rebotes por juego. La llegada tardía de DeWanna Bonner, que debutó con Atlanta el 30 de agosto, suma experiencia y profundidad. Bonner promedió 10.6 puntos y 6.1 rebotes con Phoenix Mercury antes de acordar una salida y firmar con el Dream. La rookie Madina Okot también ha sumado minutos clave desde el banco, con 5.4 puntos y 3.3 rebotes en 9.2 minutos por partido.
Pese a todo, la ausencia de Jones se siente: su experiencia y capacidad en ambos costados de la cancha serán difíciles de reemplazar en la recta final de la temporada regular y en los playoffs.




