El partido del domingo entre Detroit Lions y Minnesota Vikings prometía ser uno de los más atractivos de la fecha 8 de la NFL, y Justin Jefferson se encargó de justificarlo con una jugada que ya es candidata a quedar en el recuerdo de la temporada.
El receptor estrella de los Vikings convirtió un pase de Kyler Murray en touchdown con una atajada de una mano que parecía imposible: Jefferson llegó al balón con la mano izquierda, pero la pelota rebotó y terminó atrapándola contra su hombro izquierdo mientras caía al césped del Ford Field.
Una ofensiva que busca despertar
La jugada llegó en un contexto particular. Minnesota es el único equipo invicto de la NFL, pero su ofensiva no había mostrado su mejor versión: llegó al encuentro con apenas diez touchdowns en toda la temporada, nueve por vía ofensiva y uno por retorno de despeje, la segunda marca más baja de la liga. Solo Los Angeles Chargers, que aún no ganaron, tienen menos.
El duelo contra Detroit, sin embargo, presentaba una oportunidad para que la ofensiva de los Vikings se destrabe, sobre todo ante una defensa de los Lions que no ha sido precisamente sólida. Y Jefferson, como suele ocurrir, fue la llave.
La atajada que lo resume todo
En una ruta de fade en la zona roja, Murray lanzó un pase que parecía destinado a ser incompleto. Jefferson, en plena caída, metió la mano izquierda, la pelota le rebotó y, con una coordinación absurda, la terminó aprisionando contra su hombro al impactar contra el suelo. Touchdown.
La ofensiva de Minnesota quizá todavía esté buscando su ritmo, pero las manos de Jefferson ya están en modo garantía.




