El miércoles por la noche, durante el partido que los Sacramento Kings le ganaron a Los Angeles Lakers en su estadio, un hincha local fue expulsado por una interacción insólita con una árbitra. La jugada generó la reacción sorprendida de Luka Doncic, que estaba esperando que la jueza le entregara la pelota.
Todo empezó cuando el base de los Kings Malik Monk penetró hacia el aro y la pelota se fue afuera. El balón rebotó hacia un fanático sentado en la primera fila, sobre la línea de fondo, y este se lo devolvió a la árbitra con un pase de pecho fuerte. La jueza interpretó que el hincha se lo había tirado con demasiada agresividad y les hizo señas a sus colegas para que lo expulsaran.
La reacción de Doncic
Doncic, que esperaba que la árbitra le diera la pelota, tomó partido por la jueza y le preguntó al fanático qué diablos estaba haciendo. Después del partido, el esloveno se refirió al episodio y pareció coincidir en que la expulsión fue justa.
El video de la jugada circuló en las redes y generó debate: ¿el hincha merecía ser echado? El pase fue con velocidad, pero no fue un lanzamiento con una sola mano. Fue un pase de pecho clásico, como el que enseña cualquier entrenador. Es difícil saber si el fanático lo tiró con mala intención o si simplemente le puso demasiada fuerza porque estaba sentado y no calculó su propia potencia.
Un equipo en crisis histórica
El episodio ocurrió en un contexto particular: todavía hay gente que paga por ir a ver a los Kings, algo que parece un milagro si se tiene en cuenta que el equipo tiene el peor récord acumulado de la NBA desde 2010 y que no avanza en los playoffs desde 2004.
El video de la interacción se puede ver en las redes, y cada uno puede sacar sus propias conclusiones sobre si el hincha merecía el botón o si la árbitra se excedió.




