El jueves por la noche, Lambeau Field fue escenario de una escena que parecía sacada de un guion de WWE. Christian Watson, receptor de los Green Bay Packers, se retiró del partido ante los Carolina Panthers en ambulancia tras sufrir una lesión en el pecho en el primer tiempo. Poco después del entretiempo, volvió a aparecer en el estadio, bajó de la misma ambulancia y trotó hacia el campo de juego entre los aplausos de la hinchada local.
El diagnóstico posterior confirmó la gravedad del cuadro: Watson tenía una costilla fracturada y había estado tosiendo sangre. Aun así, regresó al partido, atrapó dos pases más y contribuyó a la victoria de los Packers sobre los Panthers.
Una noche de récord pese a todo
El receptor cerró el encuentro con ocho recepciones, la cifra más alta de su carrera, para 113 yardas. Fue también el mayor total de yardas recibidas por un jugador de Green Bay en lo que va del año.
Watson había salido del juego tras una recepción de un pase profundo en el primer tiempo. Fue atendido en la carpa médica y luego trasladado a un hospital cercano para estudios adicionales. Una vez recibido el alta médica, regresó al estadio en la misma ambulancia, esta vez viajando en la parte delantera.
El cruce con la WWE que se hizo viral
Las redes se inundaron de comparaciones con el mundo de la lucha libre profesional. Varios usuarios editaron el video de su regreso con audio de combates de WWE, y la similitud con las entradas de luchadores como Stone Cold Steve Austin fue inmediata.
El propio Watson reconoció la analogía en sus declaraciones tras el partido.
«Fue súper dramático», dijo Watson, citado por el sitio oficial de los Packers. «De chico miraba WWE. Me sentía como si estuviera viendo WWE Smackdown vs. Raw o algo así, con las cámaras encima de mí cuando salía de la ambulancia. Fue un poco loco».
La comparación llegó incluso a figuras del entorno de la WWE, y trascendió que un miembro del Salón de la Fama de la organización compartió la analogía con sus seguidores.




