Kimi Antonelli se consagró campeón del mundo de Fórmula 1 con un tercer puesto en el Gran Premio de la Ciudad de México. Pero el festejo estuvo a punto de convertirse en drama: el italiano terminó la carrera con el motor al límite, con una fisura en el cárter que lo tuvo “al borde del retiro” hasta la bandera a cuadros.
El subdirector de Mercedes, Bradley Lord, reveló en el podcast High Performance Racing los detalles de lo que encontraron al revisar el auto tras la carrera. “Sacamos el auto después de la carrera, le quitamos el piso de abajo: estaba cubierto de aceite”, contó Lord. “El cárter estaba fisurado y Kimi dijo que a unas cuatro vueltas del final empezó a sentir que el motor comenzaba a fallar, así que estuvo justo al borde del abandono de esa carrera y, sin embargo, aguantó”.
Una maniobra decisiva sobre Leclerc
Antonelli no solo administró el ritmo: se ganó el podio con una maniobra audaz sobre Charles Leclerc, que le permitió celebrar el título junto a Max Verstappen y Lewis Hamilton en el podio. Lord describió la jugada: “Es un piloto de carreras y eso era lo que lo iba a poner en el podio. Charles había tenido ese bloqueo enorme en el relanzamiento. Su neumático estaba al límite”.
“Estaban hablando de entrar a boxes por eso, así que Kimi vio una oportunidad y fue, creo, la maniobra más limpia en la curva 1 que vimos en todo el día: frenando, lo pasó por el ápice, y fue absolutamente brillante”, continuó Lord. “Eso es una de las cosas que tiene Kimi. Incluso en Singapur, donde Lewis y Lando [Norris] tuvieron su encontronazo, mirás cómo maneja esas cuatro o cinco curvas en Singapur para ganar dos posiciones contra el campeón del mundo reinante y el piloto más exitoso que haya visto el deporte, luchando con neumáticos viejos y degradados”.
De las dudas al título en dos años
Lord también repasó la enorme evolución de Antonelli desde su temporada de novato, cuando algunos dudaban de si estaba hecho para la F1, hasta convertirse en campeón del mundo en su segundo año. “Si volvemos a la temporada pasada… Kimi empezó bastante lejos en ritmo de clasificación y de carrera”, comenzó Lord. “Y se vio que la tendencia del ritmo de carrera se fue acercando cada vez más a la de George [Russell, compañero de Antonelli en Mercedes] a medida que avanzaba el año”.
“Y eso fue básicamente el año de Kimi. Tuvo tres fases. Tuvo la fase inicial muy buena y brillante que duró hasta Miami, tuvimos la parte difícil en el medio, cuando cambiamos la suspensión del auto y eso le costó la confianza. Vimos esa serie de carreras en las que no sumó puntos y George pudo manejar mucho mejor lo complicado del auto, básicamente. Pero desde Bakú en adelante, después de una charla sincera tras el fin de semana de carrera con Toto [Wolff] y Bono [Peter Bonnington, el ingeniero de Antonelli], Kimi pudo encontrar un proceso para apoyarse realmente en el equipo y en cómo trabajaba con Bono y todo su grupo de ingenieros… y encontrar su manera de prepararse para ir sesión a sesión, paso a paso, y vimos una mejora enorme en su rendimiento en la última parte de la temporada”.
“Y lo que ha sido increíble de Kimi es la velocidad con la que pudo juntar todo eso. No todos los pilotos podrían aprender todas las lecciones de esas tres fases diferentes, casi como tres años de carreras, juntarlas durante el invierno, y luego salir como lo hizo en Melbourne, y eso ha sido realmente impresionante”, cerró Lord.
El objetivo ahora: el título de constructores
Con el campeonato de pilotos asegurado, Antonelli y Mercedes apuntan ahora al título de constructores, que pueden sellar este fin de semana en el Gran Premio de São Paulo si logran un doble podio.




