El regreso de Lamar Jackson duró una sola jugada. El quarterback de los Baltimore Ravens se lesionó la mano en la primera acción del partido contra los Buffalo Bills y fue escoltado rápidamente al vestuario para ser evaluado. Según el parte oficial, su regreso es cuestionable.
Una vuelta que salió mal
Jackson volvía a la titularidad después de perderse partidos por una lesión, y el inicio no pudo ser peor. En la jugada inicial, el mariscal sufrió un golpe en la mano y quedó visiblemente dolorido. Las imágenes no permiten precisar si se lastimó al caer sobre la mano y la muñeca o si hubo contacto con otro jugador.
Cuando salió del campo, Jackson tenía la mano envuelta en una toalla y el brazo pegado al cuerpo, una imagen que no invitaba al optimismo. La decisión ahora está en el vestuario: puede ser una evaluación médica con una inyección para aliviar el dolor y volver, o radiografías para descartar daño estructural en la mano.
Malas noticias para Baltimore
De cualquier manera, es una pésima noticia para los Ravens, que no tienen margen para seguir sin su quarterback en lo que resta de la temporada. Baltimore ya venía sufriendo con Jackson afuera, y esta nueva lesión complica aún más el panorama del equipo en la NFL.




