La esperada noche en Gainbridge Fieldhouse se convirtió en un baño de realidad. Tyrese Haliburton volvió a jugar de local por primera vez desde que se rompió el tendón de Aquiles en junio de 2025, pero los abucheos del segundo cuarto taparon cualquier celebración: Dallas Mavericks lo arrasó desde el inicio, con 44 puntos en el primer cuarto y una ventaja de 37 en el primer tiempo. El marcador final, 16 puntos de diferencia, no reflejó lo unilateral que fue el partido.
Las 17.000 personas que gritaron su nombre cuando entró a la cancha se quedaron sin voz para el resto. El audio del anuncio de los titulares jugó con la nostalgia y la intensidad, pero nada de eso alcanzó. “Fue una de las mejores multitudes que vi acá”,承認 Rick Carlisle tras la derrota. “Pero una gran multitud no te garantiza nada si no competís como tenés que competir.”
Una temporada con altibajos
El regreso de Haliburton no llegó en un momento tranquilo. Indiana necesitó una gran remontada en el último cuarto para ganarle a New Orleans Pelicans en el estreno, luego aplastó a los Nets en Brooklyn y el lunes le entregó a Milwaukee Bucks su primera victoria de la temporada. El equipo quedó 2-2 y con sensaciones encontradas.
“Así es la NBA”, dijo Haliburton. “No es todo cuentos de hadas, sol y arcoíris.”
La base del plantel es similar a la que llegó a las Finales de la NBA 2025, pero cada año es distinto. El equipo empezó 10-15 en la 2024-25 antes de encontrar la química que lo llevó a la definición, así que la idea de arrancar a todo ritmo quizás nunca fue realista. El problema es que la Conferencia Este está sensiblemente mejor.
El gran cambio: Ivica Zubac
La diferencia más grande entre el equipo que Haliburton dejó y el que reencontró está adentro de la zona pintada. Indiana dejó ir a Myles Turner y sorprendió al canjear por Ivica Zubac en la fecha límite de la temporada pasada, a cambio de dos selecciones de primera ronda. Una de ellas, protegida top-4 para 2026, cayó en el quinto puesto y terminó en manos de Los Angeles Clippers. Los centros no salen baratos.
Zubac es todo lo contrario a Turner: no tira de afuera y no intentó un triple en las últimas tres temporadas, mientras que Turner promedió 8,7 intentos por cada 100 posesiones en su última campaña en Indiana. En lugar de abrir la cancha después de los bloqueos, Zubac elige rodar hacia el aro, con más poder que fineza. Eso le da otro componente al equipo, pero también le quita algo de lo que hizo especial a la versión 2025.
En defensa, la adaptación también lleva tiempo. Con los Clippers, Zubac se destacó jugando en drop profundo y protegiendo la pintura, pero los Pacers quieren que sus internos suban más arriba en los bloqueos para presionar al manejador de balón. El equipo no tiene defensores perimetrales para sostener un drop profundo en este momento. Encima, Zubac ya sufrió un esguince de tobillo contra Brooklyn y quedará afuera en el corto plazo.
La rotación, un laboratorio
Carlisle usó 11 jugadores en el primer tiempo contra Dallas y 12 contra Brooklyn, y ya metió un cambio en el quinteto inicial: Aaron Nesmith entró por Jarace Walker. Nesmith venía de una molestia en el tendón de la corva y su regreso es clave para las respuestas que busca Indiana. “Es difícil correr cuando sacás la pelota debajo del aro todo el partido”, resumió Haliburton.
La ofensiva debería estar entre las cinco mejores con Haliburton de vuelta. El problema es la defensa: Indiana está en el puesto 19 en eficiencia defensiva a lo largo de tres partidos. Nesmith y Andrew Nembhard necesitan recuperar la intensidad de la carrera a las Finales.
Atrás de ellos, Obi Toppin es el sexto hombre y Kelly Oubre, la única incorporación real por la agencia libre, el séptimo. T.J. McConnell todavía no jugó por una distensión en el tendón de la corva y Ben Sheppard está afuera por un desgarro de menisco. Jalen Slawson tiene un contrato two-way que limita sus minutos, Quenton Jackson aporta atletismo pero con dudas en el tiro y Jay Huff aún no se ganó la confianza de Carlisle. Walker, ex lotería, sigue sin dar el paso adelante esperado.
Qué esperar en el Este
Hay quienes veían a los Pacers como una amenaza legítima de Finales con Haliburton de regreso. Otros, por las dudas defensivas, los ubican detrás de Knicks, Celtics y Raptors. Las proyecciones más prudentes los ponen en el octavo puesto del Este y en el 13 de la tabla general de campeonato. En una conferencia con diez equipos soñando en serio, cada partido cuenta.
Pero son 82 juegos. El año pasado, Chicago Bulls arrancó 5-0 y terminó desarmando el equipo en la fecha límite. Indiana tiene el calendario más fácil de la NBA hasta acá y el camino de regreso a la grandeza pasa por una ofensiva top-5 y una defensa en la mitad superior de la liga. Haliburton está de vuelta, pero las preguntas recién empiezan.




