Kenneth Walker III tuvo un debut soñado con Kansas City Chiefs. En la victoria del lunes por la noche ante Denver Broncos, el corredor acumuló 173 yardas terrestres en 23 acarreos, la cifra más alta de su carrera y un récord para un jugador de los Chiefs en su primer partido con la franquicia.
La marca anterior pertenecía a Kareem Hunt, que había sumado 148 yardas en su estreno de 2017. El registro de Walker también quedó como el cuarto mejor de la historia de la NFL para un jugador en su primer juego con un equipo nuevo.
Dos jugadas explosivas en una noche
Walker aportó dos acarreos de más de 20 yardas, algo que la ofensiva de Kansas City casi no había conseguido en las últimas temporadas. En 2024, los Chiefs lograron apenas siete corridas explosivas en toda la campaña, y un año antes solo tres, la peor marca de la liga, con una sola proveniente de un corredor.
La primera llegó con poco más de cuatro minutos por jugar en la primera mitad, con el marcador igualado 7-7. Walker ganó 28 yardas por el lado izquierdo, detrás de un esquema de bloqueo por zona y con Travis Kelce y Noah Gray como alas cerradas. La segunda fue un touchdown de 60 yardas en un 4to down y pulgadas por avanzar, ya en el tercer cuarto.
Mahomes bajo centro, una apuesta renovada
Andy Reid no tardó en darle protagonismo al nuevo corredor: en la primera serie ofensiva de la temporada, Walker tuvo siete acarreos para 32 yardas. Cuatro de esas jugadas se ejecutaron con Patrick Mahomes alineado bajo centro, en lugar de la formación escopeta, una señal de que Kansas City busca corregir otra debilidad de su ataque terrestre.
La mayoría de las yardas de Walker llegaron con Mahomes bajo centro, incluidas las dos jugadas explosivas. En la corrida de 60 yardas, los Chiefs utilizaron personal pesado: sumaron dos linieros extra y al tackle defensivo Khyiris Tonga como fullback. Walker quebró una tacleada cerca de la línea de golpeo y otra más de 40 yardas campo adentro antes de anotar.
Un complemento que asusta a la AFC
Walker forzó 14 tacleadas fallidas ante Denver, la mayor cantidad para un jugador de Kansas City desde 2018. La historia previa al partido giraba en torno a la salud de Mahomes, que volvía a jugar exactamente nueve meses después de romperse el ligamento cruzado anterior y el ligamento colateral lateral de su rodilla izquierda.
El mariscal de campo se mostró errático por momentos, pero cerró la primera serie con un touchdown por tierra. Sin embargo, lo que mostró el juego terrestre de los Chiefs, con Walker como figura, puede ser una amenaza aún mayor para los coordinadores defensivos de la Conferencia Americana.




