La remontada de George Russell en el campeonato de pilotos de Fórmula 1 recibió un golpe difícil de asimilar. Mercedes confirmó que el británico estrenará una unidad de potencia nueva en el Gran Premio de Singapur y, por lo tanto, largará desde el fondo de la grilla el domingo.
La decisión llega después del abandono que sufrió el fin de semana pasado en el Gran Premio de Bahréin, disputado en Malasia, cuando su W17 tuvo una falla en la unidad de potencia a cinco vueltas del final. Russell marchaba tercero en ese momento y se quedó sin sumar puntos por segunda vez en la temporada.
Una temporada marcada por la confiabilidad
Russell ya había abandonado cuando lideraba el Gran Premio de Canadá, también por un problema mecánico. Según un análisis del sitio oficial de la F1, los inconvenientes de confiabilidad le costaron alrededor de 56 puntos en el campeonato. Solo entre Canadá y Sepang, donde iba primero y tercero respectivamente, perdió 33.
El británico ya utilizó las cuatro unidades de potencia permitidas por temporada, por lo que una quinta implica una penalización en la grilla. La particularidad del circuito callejero de Marina Bay, donde los sobrepasos son escasos, hace que remontar desde atrás sea mucho más complicado que en otros trazados.
La distancia con Antonelli se estira
Tras su victoria en Azerbaiyán, Russell se había acercado a 66 puntos de su compañero Kimi Antonelli, líder del campeonato. Pero el abandono en Malasia, sumado al segundo puesto del italiano, amplió la brecha a 84 puntos con siete fines de semana de carrera por delante.
Además, dos de esas carreras —los Grandes Premios de Qatar y Abu Dhabi— están en duda por las hostilidades en Medio Oriente, lo que reduce aún más el margen de recuperación.
“George tiene el desafío adicional de una penalización por la unidad de potencia, lo que significará largar desde el fondo de la grilla el domingo, tras la falla del motor en Malasia”, explicó el director del equipo, Toto Wolff, en la previa oficial de Mercedes. “Es particularmente frustrante por la forma en que manejó el fin de semana pasado y el resultado que merecía estar peleando. Desafortunadamente, estas cosas son parte del deporte y nuestro enfoque ahora es darle el mejor auto posible y oportunidades para remontar”.
“Hay que reírse casi”
Después de la carrera en Malasia, Russell prácticamente dio por terminada su lucha por el título. “Quiero decir, casi tenés que reírte”, declaró. “Está más allá de la decepción. Son tantas veces esta temporada que pasó esto”.
Consultado sobre sus chances, fue directo: “No necesito decir que creo que se terminó o lo que sea, pero por supuesto que es excepcionalmente improbable, y esa es la realidad. Sabía que si quería volver, necesitaba suerte de mi lado. Desafortunadamente, no la tuve”.
El antecedente de Antonelli en Monza, donde largó 19° con una unidad nueva y ganó el Gran Premio de Italia, muestra que una remontada así es posible en circuitos rápidos. Pero en Singapur, con sus muros y curvas cerradas, el escenario es muy distinto.




