Golden State Valkyries empató 2-2 la serie final de la WNBA al vencer 67-62 a Atlanta Dream, y quedó a dos victorias del título en apenas su segunda temporada en la liga. El dato saliente del sábado pasó por la pintura: Kiah Stokes tomó 16 rebotes y bloqueó 3 tiros.
Con esa actuación, la pivote de 33 años se convirtió en la primera jugadora en la historia de la WNBA en registrar al menos 3 tapas en cuatro partidos consecutivos y estableció un nuevo récord de bloqueos en una serie final: 14, y la cuenta sigue.
Una defensa que sostiene la serie
Stokes fue incluida en el Segundo Equipo Defensivo de la liga y en estos playoffs promedia 9,6 rebotes y 2,6 tapas por partido. El goleo no es su prioridad —anota 3,3 puntos por juego—, pero es el ancla de la defensa de las Valkyries y por momentos superó en la lucha por el rebote a Angel Reese, una de las mejores reboteadoras de la historia de la WNBA.
En toda la final, Stokes acumula 45 rebotes, solo por detrás de los 49 de Reese. En el cuarto partido, además, ayudó a limitar a Reese a 8 puntos con 2-12 en tiros de campo, muy por debajo de su promedio de 19,4 puntos en estos playoffs.
“Es un trabajo duro, pero siendo nuestra mejor interior defensiva, asumo ese desafío”, dijo Stokes después del partido.
El resto de la rotación
Para completar la tarea, las Valkyries necesitan el aporte del resto de sus piezas clave. Gabby Williams (17 puntos con 7-21 en tiros en el cuarto juego) es la anotadora más confiable del equipo, mientras que Veronica Burton (13 puntos y 5 asistencias) encuentra la manera de incidir en el resultado más allá de si su tiro entra o no.
El sábado, la que apareció en los momentos decisivos fue Tiffany Hayes: en su primer partido como titular en estos playoffs, la jugadora de 37 años anotó 13 de los 25 puntos de las Valkyries en el segundo tiempo. Cecilia Zandalasini también sumó lo suyo, con 10 puntos (4-8 en tiros) y 3 robos en 18 minutos.
Stokes ya jugó cuatro finales de la WNBA con Las Vegas Aces (2022, 2023, 2024 y 2025) y ganó tres títulos como parte de la rotación. Ahora, por primera vez, su peso en la búsqueda del campeonato es determinante.




