Ohio State sufrió una derrota que va a doler por mucho tiempo. Los Buckeyes ganaban 23-3 en Austin y terminaron perdiendo 24-23 ante Texas, en un cierre de partido que dejó al descubierto todas las dudas sobre la gestión de Ryan Day en los momentos calientes.
El colapso se dio en el último cuarto, cuando Texas anotó tres touchdowns en tres posesiones consecutivas. Una ventaja de 20 puntos se esfumó en 15 minutos, y con ella la chance de un triunfo que parecía asegurado.
La defensa se replegó y le dio aire a Manning
Durante tres cuartos, la defensa de Ohio State tuvo incómodo a Arch Manning. Pero en el tramo final, Matt Patricia optó por coberturas de zona con solo tres o cuatro pasadores, y el mariscal de Texas encontró ritmo. Los Longhorns convirtieron dos cuartas oportunidades clave, incluida una ganancia de 12 yardas en 4to y 6 desde su propia yarda 32 al inicio del último cuarto.
Un freno en cualquiera de esas jugadas habría sellado el triunfo de Ohio State. En cambio, Texas anotó en cada una de sus tres series ofensivas del cuarto final.
Consultado tras el partido sobre si algo pudo hacerse distinto, Day respondió: “Hubo algo de Cover 8, que creo que durante buena parte del partido funcionó bien. Cuando es momento de presionar, especialmente cuando lo necesitás, esa es la cuestión de fondo. Mirás todo: esquema, personal, todo. Es difícil decirlo”.
La ofensiva se apagó en el peor momento
La agresividad que le permitió a Ohio State construir la ventaja desapareció cuando Texas empezó a descontar. Tras el primer touchdown de los Longhorns en el cuarto final, que puso el marcador 23-10, los Buckeyes entregaron el balón en tres jugadas: dos acarreos y un pase incompleto.
Después del segundo touchdown de Texas, Day mandó al pateador Connor Hawkins a intentar un gol de campo de 46 yardas, tras un pase profundo incompleto a Jeremiah Smith. Hawkins falló el intento, desviándolo a la izquierda, y el marcador quedó 23-17. Esa decisión de no arriesgar por el primer down fue otro ejemplo de un equipo que soltó el acelerador.
“En ofensiva tuvimos oportunidades en el tercer cuarto y en la segunda mitad. Simplemente no fuimos lo suficientemente eficientes. Nos metimos en situaciones que deberíamos haber resuelto y corregido”, analizó Day.
La decisión final que terminó de condenar a los Buckeyes
El golpe definitivo llegó en la última posesión de Texas. Los Longhorns avanzaron hasta la yarda 1 de Ohio State con poco más de un minuto en el reloj, y los Buckeyes tenían un tiempo muerto disponible. Day decidió jugar a defender en lugar de dejar que Texas anotara rápido y darle tiempo a Julian Sayin para buscar el gol de campo del triunfo.
La defensa frenó dos acarreos, pero en tercera oportunidad Hollywood Smothers saltó a la zona de anotación para el touchdown del empate, y el punto extra le dio la ventaja a Texas. A Ohio State le quedaron solo 25 segundos, insuficientes para armar una última serie.
Day admitió que consideró dejar anotar a Texas: “Sí, lo consideré. Sentí que en ese momento íbamos a confiar en la defensa para sacarlos del campo”. La evidencia de los 14 minutos previos indicaba lo contrario: Texas ya había anotado en sus dos posesiones anteriores del cuarto final, y pedirle a una defensa agotada en una noche calurosa de Austin que hiciera cuatro paradas desde la yarda 1 era demasiado.
La peor remontada en la carrera de Day
Fue la mayor ventaja desperdiciada en la carrera de Ryan Day, que ya tiene un título nacional en su haber. Tras la derrota, habló de responsabilidad: “Vamos a hacernos cargo de esto. Vamos a mantenernos unidos. No puedo decirte que sea un solo aspecto. No creo que haya sido perfecto en ningún sentido. Son las tres fases, por supuesto”.
Los Buckeyes quedaron con un récord de 1-3 en sus últimos cuatro partidos, con la única victoria ante Ball State la semana anterior. En esa racha se incluyen la caída ante Indiana en el juego de campeonato de la Big Ten al final de la temporada pasada, la derrota ante Miami en el College Football Playoff y ahora este golpe ante Texas, en el que dejaron escapar una ventaja de 20 puntos.
Ohio State tiene talento de sobra para seguir en la conversación por el título, pero Day y su equipo necesitan aprender de esta derrota. Y rápido.




