Deshaun Watson y los Cleveland Browns buscan cualquier señal positiva en este arranque de la temporada 2026. El año del quarterback empezó torcido: muchas intercepciones en el training camp, conferencias de prensa tensas en la pretemporada y una pérdida de balón en la primera serie ofensiva del equipo.
En la Semana 2 lograron una victoria ante Tampa Bay Buccaneers, y el duelo de la Semana 3 ante Carolina Panthers aparecía como otro partido ganable. Pero en el tercer cuarto, con los Browns intentando estirar la ventaja, llegó la jugada de la polémica.
La jugada que el árbitro no vio
En un tercer down clave, Watson fue capturado por Princely Umanmielen, EDGE de Carolina. Durante la caída, Umanmielen le agarró y torció el facemask al quarterback. El árbitro estaba a centímetros de la acción, mirando la jugada de principio a fin, pero no sancionó la falta.
La omisión generó bronca en Cleveland. Watson no llegaba a las 70 yardas por pase entrando al último cuarto, pero la defensa de los Browns había estado sólida ante una ofensiva de Carolina que venía encendida en el inicio del año.
Un error arbitral que no genera simpatía
Para un equipo como los Browns, que necesita sumar, que los árbitros no cobren una falta tan evidente en contra complica todavía más el panorama. Sin embargo, la figura de Watson hace que pocos se lamenten por él: su historial personal hace difícil encontrar gestos de solidaridad, incluso ante un fallo arbitral tan grosero.




