Un error de principiante en el Senado de Estados Unidos terminó convirtiéndose en un momento viral. El senador Eric Schmitt (R-Missouri) intentó presentar como prueba irrefutable que el fiscal especial Jack Smith había mentido bajo juramento, pero terminó confundiendo a los Iowa Hawkeyes con los Atlanta Hawks.
El supuesto “humo” que no era tal
Schmitt afirmó tener mensajes de texto que demostraban que Smith estuvo en Atlanta el 3 de febrero de 2024, viendo a los Atlanta Hawks enfrentar a los Golden State Warriors. Sin embargo, la realidad era otra: Smith estaba en Maryland, presenciando el partido entre los Iowa Hawkeyes y los Maryland Terrapins.
“Era porque Caitlin Clark venía a Maryland a jugar. Por eso fuimos al partido”, explicó Smith, quien asistió al encuentro acompañado por miembros del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, algo que fue confirmado.
La risa de Klobuchar y la comparación de partidos
La senadora Amy Klobuchar (D-Minnesota) apenas pudo contener la risa ante el error de su colega. “Para un senador de Estados Unidos tener información falsa e insinuar, basándose en una confusión sobre el nombre de un equipo —que yo sabía, conociendo mi deporte del Medio Oeste…”, dijo Klobuchar, criticando la falta de conocimiento básico de Schmitt sobre baloncesto.
El partido que realmente vio Smith fue un duelo universitario de alto voltaje: Iowa Hawkeyes 93, Maryland Terrapins 85. Caitlin Clark brilló con 38 puntos, 12 asistencias y 6 rebotes, aunque no tuvo su día más eficiente desde el triple (7 de 17).
En cambio, el juego que Schmitt creía que Smith había presenciado fue Atlanta Hawks 141, Golden State Warriors 134, en tiempo suplementario. Stephen Curry anotó 60 puntos (10 de 23 en triples), pero no alcanzó para frenar a unos Hawks liderados por Trae Young.
Un detalle que lo delató todo
Más allá de la confusión geográfica y de nombres, los mensajes de texto presentados por Schmitt tenían otro problema: el estadio de los Atlanta Hawks usa letras para identificar las filas, no números, lo que hacía que la “prueba” fuera inválida incluso antes de ser presentada en el recinto.
En definitiva, los Iowa Hawkeyes no son los Atlanta Hawks, y el intento de Schmitt por desacreditar a Smith terminó siendo un bochorno que quedará en la historia de las metidas de pata deportivas en el Capitolio.




