Arizona Cardinals se impuso 18-16 a Los Angeles Rams en el SoFi Stadium y lo hizo sin anotar un solo touchdown. Todo el scoring del equipo visitante salió del pie de Chad Ryland, que convirtió seis goles de campo, el último de 43 yardas para cerrar el partido.
La victoria llega después de un arranque de temporada en el que los pronósticos ubicaban a ambos equipos en extremos opuestos. Los Rams eran el candidato número uno tras una pretemporada de refuerzos encabezada por los traspasos de Myles Garrett y Trent McDuffie. Los Cardinals figuraban últimos, en el puesto 32, después de una campaña de 3-14 y con dudas en la posición de quarterback, donde Jacoby Brissett estaba llamado a ser el titular.
Seis semanas después, la tabla dice otra cosa
Ahora ambos equipos tienen el mismo récord, y son los Rams los que quedaron en el fondo de la NFC West tras la derrota del domingo. Arizona sostuvo series largas ante la defensa de Los Angeles, pero no pudo entrar en la zona de anotación: ahí apareció Ryland.
Sus goles de campo del día fueron de 34 yardas en el primer cuarto, 30 y 22 en el segundo, 38 en el tercero, y 27 y 43 en el cuarto.
Dominio en todas las fases
Los Cardinals superaron a los Rams en todos los rubros. Tuvieron la posesión del balón durante 34:52 contra 25:08 de Los Angeles, sumaron más yardas (338 a 286) tanto por aire como por tierra y también registraron más primeros downs.
Ryland ya tiene un antecedente curioso en la NFL: años atrás falló una patada con New England Patriots que le terminó dando al equipo la elección que se convirtió en Drake Maye. Será recordado para siempre en Nueva Inglaterra por eso, aunque su porcentaje de acierto en la liga es del 77%. Ahora suma otra hinchada que debería quererlo, aunque sea porque el triunfo de los Cardinals sobre los Rams parecía imposible según las expectativas de pretemporada.




