El encuentro de la Semana 5 de la NFL entre los Philadelphia Eagles y los Jacksonville Jaguars tuvo un comienzo insólito y violento. Apenas iniciado el partido en el Lincoln Financial Field, una pelea campal en el medio del campo terminó con las expulsiones del linebacker de los Eagles, Jeremiah Trotter Jr., y del jugador de los Jaguars, Bryan Thomas Jr.
La secuencia se desencadenó tras la patada inicial. Los Eagles ganaron el sorteo y difirieron su posesión, por lo que Jacksonville recibió el balón. La devolución de los Jaguars terminó en un aparente touchdown, pero la jugada fue anulada por una infracción de agarre. Fue en ese momento, con los ánimos caldeados, cuando estalló la trifulca que derivó en las eyecciones.
Una herencia de expulsiones tempranas
La salida de Trotter Jr. en el primer cuarto no solo fue prematura, sino que además tuvo un condimento histórico particular. Según trascendió, no se trató de la expulsión más rápida en la historia de la franquicia de Philadelphia. Ese récord lo mantiene su propio padre, Jeremiah Trotter, quien fue echado antes de un partido contra los Atlanta Falcons en 2005.
Las imágenes de la transmisión oficial mostraron el momento exacto en que Trotter Jr. se enteró de su expulsión y su posterior retirada del campo de juego, visiblemente frustrado.
Philadelphia, golpeado y necesitado
El incidente no podía llegar en peor momento para los Eagles. El equipo de Philadelphia llegó al partido con un récord de 2-2, arrastrando dos derrotas consecutivas. Además, afrontó el encuentro sin dos de sus principales figuras ofensivas, el corredor Saquon Barkley y el receptor DeVonta Smith, ambos marginados por lesión. La necesidad de un triunfo y de una reacción anímica era total, y el caos inicial no hizo más que sumarle presión a una tarde ya de por sí complicada.




