La semana 3 de la NFL dejó un duelo con un desarrollo inesperado en Orchard Park. Los Buffalo Bills, que llegaban invictos con 2-0, están perdiendo 10-3 ante Los Angeles Chargers, que no habían ganado en lo que va de la temporada. Y el gran responsable de esa sorpresa parcial es Genesis Smith, safety de los Chargers, que interceptó dos veces a Josh Allen en el primer tiempo.
Una intercepción para el recuerdo
La segunda de esas intercepciones ya es candidata a la mejor de la temporada. Con los Bills perdiendo 10-0 y en una situación de 2ª y 6 en su propio territorio, Allen intentó un pase profundo por el centro hacia D.J. Moore. Pero el balón terminó en manos de Smith de una manera casi increíble: la pelota quedó pegada a su estómago mientras giraba y caía al césped.
La repetición mostró lo improbable de la jugada, que terminó siendo confirmada como intercepción. La primera de la tarde para Smith había sido más sencilla, pero igualmente efectiva.
Un primer tiempo para el olvido de Buffalo
La segunda intercepción de Smith fue el tercer recupero de los Chargers en la primera mitad, ya que James Cook había perdido un fumble en la primera jugada ofensiva del partido. Para los Bills, que no habían perdido en lo que va del año, el día se les está haciendo cuesta arriba en casa.




