Caleb Williams, la gran figura de los Chicago Bears en el arranque de la temporada, terminó la tarde del domingo en el vestuario y no en el campo. El quarterback debió ser asistido tras una jugada sin contacto en el cuarto período y el equipo cayó ante los Minnesota Vikings en el Soldier Field.
Una lesión que preocupa
Williams se desplomó después de una carrera corta, a mitad del último cuarto, y el ruido de su grito de dolor fue lo único que se escuchó en un estadio que quedó en silencio. Fue ayudado a salir del campo y luego llevado al vestuario en carrito, mientras su reemplazante, Tyson Bagent, ingresaba al partido.
La situación empeoró para Chicago: la posesión se estancó y un intento de gol de campo que podía empatar el juego fue bloqueado, justo cuando Williams era retirado. El parte médico oficial todavía no se conoce.
Un contraste con la semana inicial
La lesión corta una racha notable: en la semana 1, Williams había liderado una ofensiva de los Bears que anotó 59 puntos ante los Carolina Panthers, con una actuación que lo ubicó como candidato a MVP. Pero el clima en Chicago y la defensa de Minnesota, dirigida por Brian Flores, complicaron el panorama en la semana 2.
El equipo ahora espera noticias sobre la gravedad de la lesión de su quarterback estrella, en una historia que sigue en desarrollo.




