El Atlanta Dream está a una victoria de las Finales de la WNBA. Y el motivo principal tiene nombre y apellido: Angel Reese. La ala-pívot, que llegó al equipo en abril tras un polémico final en Chicago, firmó una actuación monumental el miércoles por la noche en el Game 2 de las semifinales, que el Dream ganó 101-98 ante las New York Liberty en un partido que se definió en tiempo extra.
Reese terminó con 23 puntos (8-16 de campo), 7 rebotes, 2 tapones, 2 asistencias y un robo, y lideró a su equipo con un plus-minus de +11. Pero más allá de los números, su impacto se sintió en cada posesión. Enfrentándose a dos de las postes más dominantes de la liga, Jonquel Jones y Breanna Stewart, Reese capturó 5 rebotes ofensivos —la misma cantidad que toda la franquicia de New York— y encendió un parcial arrollador en el segundo cuarto con un triple y un and-one en cuestión de segundos.
La jugada que cambió el partido
En el tiempo extra, con el partido en la balanza, Reese recibió un pase de Naz Hillmon y convirtió una bandeja que puso al Dream arriba por uno a falta de 44 segundos. Luego, Hillmon anotó otra bandeja a 21 segundos del final para asegurar la ventaja definitiva. Pero lo que más llamó la atención fueron los libres. Reese, la peor tiradora de libres en la rotación de Atlanta, fue intencionalmente foulada tanto al final del tiempo regular como en el suplementario. En ambas ocasiones, caminó tranquila a la línea y convirtió los dos tiros, dándole al Dream una ventaja de tres puntos en cada momento crítico.
“Hay que ser intrépido ahí adentro”, dijo Reese a ESPN tras el partido. Sobre su confianza en la línea, explicó: “Confío en mi trabajo. No importa lo tarde que sea”. La jugadora reveló que después de cada práctica se exige encestar diez libres consecutivos.
Un equipo que responde sin su máxima figura
El Dream jugó sin Allisha Gray, su máxima anotadora y la jugadora más eficiente del equipo, que sufrió una lesión en la mano en el Game 1 de las semifinales. Tampoco contaron con Brionna Jones, ausente la mayor parte del año. Aun así, el equipo respondió. Jordin Canada, que promedió 11.6 puntos en la temporada regular, explotó con 23 puntos y 8 asistencias. Isabel Borlase, que promedió 4.8 puntos, aportó 11. “Hay que hacerlo por tus hermanas”, dijo Reese. “Hacerlo por la persona que está a tu lado”.
El canje que cambió la historia
La actuación de Reese es el último recordatorio de lo acertada que fue la decisión de Atlanta de adquirirla en abril. El Dream entregó sus selecciones de primera ronda de 2027 y 2028 a cambio de la dos veces All-Star. En ese momento, la mayoría consideró que era un buen movimiento, pero pocos imaginaron el impacto que tendría. Reese fue nombrada Jugadora Defensiva del Año 2026 y cerró la temporada regular como Jugadora de la Semana de la Conferencia Este durante tres semanas consecutivas.
Todo esto ocurre 13 meses después de que Reese fuera suspendida por medio partido en Chicago por declaraciones que la franquicia consideró “perjudiciales para el equipo”, tras criticar a la directiva y la conformación del plantel en una entrevista con el Chicago Tribune. Hoy, con el Dream arriba 2-0 en la serie al mejor de cinco, el canje por Reese se perfila como una de las grandes transacciones de la WNBA moderna. Ningún equipo en la historia de la liga remontó un 0-2 en playoffs.



