Inglaterra se quedó con el tercer puesto del Mundial 2026 al vencer 6-4 a Francia en el Hard Rock Stadium de Miami, en un partido que tuvo diez goles y dejó una noticia aún más relevante para el cierre del torneo: Kylian Mbappé superó a Lionel Messi como máximo goleador histórico de la Copa del Mundo.
El delantero francés marcó dos goles en la derrota y llegó a 22 tantos en su carrera mundialista, uno más que los 21 que acumulaba Messi. Además, con 10 goles en este torneo, quedó dos por encima del argentino en la pelea por la Bota de Oro, que se definirá hoy en la final entre Argentina y España en el MetLife Stadium.
Un partido de diez goles
Declan Rice abrió el marcador a los tres minutos y Ezri Konsa amplió a los 18. Bukayo Saka se adueñó del partido con un hat-trick: anotó a los 37, en el descuento del primer tiempo y de penal a los 87. Jude Bellingham cerró la cuenta inglesa en el séptimo minuto de descuento del complemento.
Francia nunca se entregó. Mbappé descontó a los tres minutos del segundo tiempo, Bradley Barcola puso el 3-2 a los 54 y el propio Mbappé volvió a marcar a los 66 para amenazar la remontada. Ousmane Dembélé decoró el resultado en tiempo de descuento. El centro de partidos de la FIFA tiene las alineaciones completas y la cronología de un encuentro que cambió de dueño varias veces.
La Bota de Oro, al rojo vivo
El segundo gol de Mbappé reescribió los libros de historia. Fue su tanto número 22 en Mundiales, superando la marca previa de Messi de 21. También elevó su cuenta en este torneo a 10, dos más que los 8 del argentino con solo la final por delante.
La diferencia es decisiva. Messi llegó al partido por el tercer puesto liderando el desempate por asistencias (4 contra 3 de Mbappé), pero ese criterio ya no define nada salvo que cierre la brecha de goles. Si Messi marca una vez ante España, Mbappé gana igualmente por goles. Si marca dos y empata en 10, el premio vuelve al desempate por asistencias y el argentino se quedaría con el trofeo. Solo una actuación de tres o más goles de Messi en la final cambiaría la historia a su favor. El seguimiento de la Bota de Oro de la FIFA detalla las reglas de desempate que ahora penden sobre la definición.
Despedidas y consuelos
La derrota marcó el cierre del ciclo de Didier Deschamps al frente de Francia, una etapa de más de una década que incluyó el título de 2018 y el subcampeonato de 2022. La fragilidad defensiva del primer tiempo empañó una campaña que había sido elogiada, y el entrenador se despide con dos finales mundialistas en su historial.
Francia llegó a Miami todavía golpeada por la eliminación en semifinales ante España, un partido que se puede repasar en la crónica desde Arlington. Inglaterra, por su parte, arrastraba su propia caída en semifinales contra Argentina, analizada en el desglose de aquella noche marcada por las tarjetas rojas. El bronce no era el objetivo, pero el hat-trick de Saka y el gol tardío de Bellingham le dieron al equipo de Thomas Tuchel un resultado para construir de cara a 2030.
Los partidos de diez goles son raros incluso para los estándares del tercer puesto, una instancia acostumbrada a producir goles que nadie espera. Este quedará en la memoria por razones muy distintas una vez que la final en Nueva Jersey comience esta tarde.


