Michigan se mantiene invicto en la era de Kyle Whittingham gracias a un triunfo 13-12 sobre Western Michigan en el Big House, con un touchdown en la última jugada del partido. Pero la victoria llegó envuelta en polémica: los Wolverines necesitaron que los árbitros repusieran un segundo al reloj para tener la oportunidad de lanzar ese Hail Mary final.
Western Michigan dominó la posesión del balón durante más de 40 minutos y llegó al último minuto con ventaja de 12-7. Los Broncos armaron una serie ofensiva de 20 jugadas que se extendió del tercer al cuarto cuarto y terminó con un gol de campo para ponerse 9-7 arriba.
El final que desató la polémica
Cuando Dieter Kelly convirtió un gol de campo de 33 yardas a falta de 35 segundos, Western Michigan parecía tener el partido controlado con el marcador 12-7. Michigan se quedó sin tiempos muertos y necesitaba un touchdown para evitar la sorpresa.
La ofensiva de los Wolverines arrancó lenta, pero el quarterback Bryce Underwood conectó con el receptor abierto JJ Buchanan para una ganancia de 28 yardas que metió a Michigan en territorio de Western Michigan. Underwood clavó el balón con 11 segundos en el reloj, dejando tiempo para uno o dos envíos a la zona de anotación.
En la siguiente jugada, Underwood compró tiempo en el bolsillo y lanzó un Hail Mary que se fue fuera de los límites del campo cuando el reloj llegó a cero. Por un instante, parecía que los Broncos concretaban la sorpresa. Pero tras una revisión, los árbitros repusieron un segundo al reloj.
Terry McAulay, analista de reglas de NBC Sports, cuestionó la decisión: “Nuestro productor nos dice que el reloj que vemos en pantalla es el reloj real del estadio. La pelota ni siquiera está cerca de tocar a un jugador cuando llega a cero. Ahora su sistema Hawk-Eye aparentemente tenía una sincronización diferente y determinaron que quedaba un segundo cuando la pelota tocó a los jugadores. No veo cómo sucedió eso, asumiendo que nuestro reloj es correcto. Claramente la pelota sigue en el aire cuando el reloj llega a cero en nuestra pantalla. La Big Ten va a tener que explicar cómo llegaron a un segundo en esta jugada”.
El milagro de Michigan
Ese segundo alcanzó para que Underwood y los Wolverines lograran un verdadero milagro. Esta vez, el quarterback mantuvo el lanzamiento dentro del campo de juego y Buchanan saltó entre una multitud de cuerpos en la línea de gol para atrapar el balón y sellar el touchdown del triunfo.
La jugada desató la locura en el Big House y dejó a Western Michigan y a sus hinchas en estado de shock. El final seguramente se discutirá durante días, si no semanas, en el fútbol americano universitario.




