James Dolan, ya consolidado como uno de los dueños más repudiados del deporte, armó una trampa contra sus propios empleados haciéndoles creer que iban a recibir un anillo de campeones. La maniobra quedó al descubierto con un correo electrónico de septiembre que trascendió este jueves por la noche.
En el mensaje, enviado a todos los empleados de Madison Square Garden, la organización parecía prometerles un anillo de regalo y hasta les pedía elegir diseño y personalizarlo con su nombre.
“(Nombre del empleado), esto va por cuenta de la casa. MSG entrega un anillo de campeón de cortesía para empleados. El mismo joyero, la misma artesanía, personalizado con tu nombre. Sin costo para vos. Hay dos diseños para elegir: Championship Gold y Garden Classic. Reservá el que quieras abajo”.
Una prueba de phishing con nombre y apellido
La alegría duró poco: nunca existió un plan real de entregar anillos. Dolan pidió que se enviara el correo a su fuerza laboral como una prueba de phishing, para detectar qué empleados caerían en una estafa cibernética. Quien hizo clic en el enlace para reservar su anillo fue derivado a una capacitación obligatoria de seguridad informática.
Según trascendió, el dueño de los Knicks está cada vez más paranoico con la ciberseguridad. Probar eso bajo la excusa de regalarle anillos a su gente es, lisa y llanamente, repugnante.
Lo que hacen los equipos cuando salen campeones
La costumbre en la industria es la contraria: cuando un equipo gana un título, entrega anillos al menos a parte del personal de apoyo como reconocimiento. Los Seattle Seahawks les dieron al personal de fútbol anillos completos de Super Bowl; los Carolina Hurricanes, un anillo a cada empleado del equipo.
Los empleados de los Knicks cargan con horas largas, fines de semana de trabajo y tareas extra cuando llegan los playoffs o, con suerte, una final. Son cientos de personas detrás de escena, del marketing a la gestión del equipamiento, sin las cuales la organización no sería nada. Hacerles creer que por fin eran reconocidos para descubrir después que todo era un plan de prueba es una cachetada.
Silencio de los Knicks
Consultados por la situación del anillo, los Knicks se negaron a hacer comentarios.




