El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, estuvo este miércoles en un entrenamiento de los Cincinnati Bengals, donde se encontró con los jugadores. La visita, sin embargo, no tuvo el recibimiento esperado: al salir del campo, casi todos los futbolistas pasaron de largo sin detenerse a saludarlo.
El único que le estrechó la mano fue el tight end Drew Sample, y según el registro de la escena, lo hizo por un malentendido: primero extendió el saludo hacia el hijo de Vance y recién después notó que el vicepresidente estaba ahí, por lo que también lo saludó a él. El quarterback Josh Johnson, integrante del practice squad, le hizo un leve gesto con la cabeza al pasar, y fue el otro nombre que reconoció su presencia de manera evidente.
La respuesta de Burrow
En la conferencia de prensa posterior al entrenamiento, a Joe Burrow le preguntaron si había tenido oportunidad de interactuar con el vicepresidente. El quarterback estrella de los Bengals respondió con una mezcla de cortesía y sorna.
“No, no lo hicimos. Él llegó con todos y se fue con rapidez y eficiencia antes de que terminara la práctica, así que no pude”.
Burrow agregó que le gusta que la gente quiera ir a ver al equipo entrenar, aunque su respuesta dejó entrever bastante más de lo que dijo en voz alta.
Una visita fuera de lo habitual
La presencia de un político en una práctica de fútbol americano resulta poco frecuente, incluso en plena temporada electoral en Estados Unidos. Asistir a un partido es algo habitual; a un entrenamiento, no tanto.




