Justin Jefferson volvió a demostrar por qué es uno de los receptores más desequilibrantes de la NFL. En la victoria de Minnesota Vikings por 23-13 ante New Orleans Saints, el nacido en Louisiana se lució con una atrapada de touchdown en triple cobertura que terminó de inclinar el partido.
El receptor, que jugó por primera vez como profesional en el estado donde creció, tuvo este encuentro marcado en el calendario. Y respondió con una de las jugadas más espectaculares de la semana, cuando Kyler Murray le lanzó el balón al fondo de la zona de anotación pese a que tres defensores lo rodeaban.
Una jugada para el recuerdo
Jefferson logró quedarse con el balón en la zona de anotación a pesar de la triple marca. New Orleans tenía dos jugadores siguiéndolo de cerca y ayuda de un safety por arriba, pero ni así pudieron frenarlo. Su capacidad para superar la presión en la línea de golpeo volvió a quedar en evidencia.
El touchdown llegó en el tercer cuarto y le dio la ventaja definitiva a los Vikings, que siguen sorprendiendo en el arranque de la temporada. Con este resultado, Minnesota quedó con un récord de 5-0, una marca que pocos esperaban antes del inicio del torneo.
El rol de Jefferson en un equipo que se apoya en su defensa
Los Vikings no dependen de una ofensiva arrolladora para ganar. El equipo se sostiene principalmente en su defensa, coordinada por Brian Flores, y en la capacidad de Jefferson para resolver jugadas puntuales como la de este domingo. Aunque sus números no alcancen los de otros receptores estelares como Ja’Marr Chase o Jaxon Smith-Njigba, su talento puro lo mantiene en la discusión por el puesto de mejor wide receiver de la liga.
Jefferson llegó a la NFL tras una etapa universitaria en LSU, donde compartió ofensiva con Joe Burrow y Ja’Marr Chase en un equipo que se consagró campeón nacional. Los Vikings lo seleccionaron en la primera ronda del Draft 2020 y desde entonces se consolidó como una de las grandes figuras de la franquicia.




