En la NFL hay posiciones que los fanáticos no piensan hasta que algo sale mal. Sostener la pelota para los place kicks es una de ellas. Parece una tarea rutinaria, casi automática, pero es mucho más difícil de lo que parece: hay que recibir el snap limpio, colocar el ovoide en el punto exacto, girar los cordones lejos del pateador y ajustar el ángulo según la preferencia de cada uno. Logan Cooke, el punter y holder de los Jacksonville Jaguars, convirtió esa tarea invisible en una actuación para el recuerdo en la victoria 19-17 sobre los Philadelphia Eagles el domingo en Londres.
El partido tuvo un condimento extra: Jacksonville perdió temprano a su long snapper titular, Ross Matiscik, por una lesión en el hombro. El entrenador Liam Coen y su cuerpo técnico recurrieron al tackle defensivo DaVon Hamilton para las jugadas de snap. Su primer envío largo, en un despeje, fue perfecto, pero después la precisión se resintió.
La mecánica del holder
Cooke sostiene para Cam Little, un pateador diestro. Antes del snap, se ubica unos siete yardas detrás de la pelota, apoya la mano izquierda para marcar el punto de colocación y fija el codo izquierdo contra la pierna izquierda como guía. Así, tras recibir el envío, lleva la pelota hacia atrás con ambas manos y la pierna frena el movimiento para dejarla donde Little la espera.
En una operación limpia, atrapa el snap, tira la pelota hacia atrás, la apoya con la mano izquierda y la gira con la derecha para sacar los cordones. Pero cuando el snap no viene perfecto, el holder tiene que hacer magia.
Snaps altos y pies que se sacan
Tras un touchdown de Jacksonville, Hamilton, Cooke y la unidad de gol de campo entraron para el punto extra. El snap salió alto, pero Cooke ajustó, colocó la pelota y, en el mismo movimiento, sacó el pie izquierdo del camino antes de que Little pateara. El ajuste para atrapar el envío movió su pie hacia la zona de impacto, así que lo levantó apenas para despejar el camino.
En un intento de gol de campo más tarde, pasó algo similar: snap alto, gran ajuste de Cooke y un movimiento final con el pie izquierdo para liberar el ángulo de Little.
Decisiones de Coen y el cierre épico
La operación de pateo influyó en cómo Coen manejó algunas decisiones de cuarta oportunidad. Al final del primer tiempo, con 4ta y gol en la yarda 1 de Philadelphia, optó por dejar la ofensiva en cancha en lugar de intentar un gol de campo que hubiera puesto el partido 14-10. Un jet sweep fue detenido con pérdida de seis yardas. En el cuarto cuarto, con 14-10 abajo, repitió la decisión en 4ta y gol: un pase de Trevor Lawrence cayó incompleto.
Hubo otro snap alto más tarde, tras una increíble recepción de touchdown de Parker Washington Jr. Cooke logró colocar la pelota, pero el timing se desajustó y Little desvió el intento a la izquierda. Por un momento pareció el factor decisivo: los Eagles respondieron con un gol de campo en el minuto final para ponerse 17-16.
Pero en el kickoff siguiente, el regresador Ameer Abdullah devolvió 53 yardas y dejó a Jacksonville en rango de gol de campo para Little. Y le dio a Cooke una chance más de hacer algo especial. Otra vez el snap de Hamilton salió alto, Cooke sostuvo, Little la mandó entre los palos y los Jaguars se llevaron un triunfo sorprendente 19-17.
Cuando se trata de Cooke, el holding es una de esas especialidades que no se notan hasta que hay que recurrir a ellas. Y por lo general, en esas situaciones, es porque algo salió terriblemente mal. Pero a veces es porque un holder hizo algo realmente especial. Como Cooke el domingo en Londres.




