Baltimore Ravens se quedó con un partido de infarto ante Dallas Cowboys por 34-31, con un gol de campo de 56 yardas de Tyler Loop sobre la bocina, en el cierre de la Semana 3 de la NFL 2026. El encuentro, disputado en Río de Janeiro, pasó a la historia por una seguidilla de decisiones cuestionables de Dallas en el minuto final.
Los Cowboys llegaron a zona roja con chance de ganar, pero se pusieron conservadores y conformaron el empate con un patadao desde dentro de las 10 yardas. Quedaban siete segundos cuando sacaron del medio campo y, por razones que generaron perplejidad, optaron por touchback en lugar de dejar correr algunos segundos durante el retorno.
La pelota quedó ubicada en la yarda 35 de Baltimore. En la jugada siguiente, Lamar Jackson conectó con Zay Flowers para un pase de 27 yardas. Parecía que el tiempo se había agotado, pero los árbitros agregaron un segundo más al reloj porque determinaron que Jackson había pedido tiempo antes de que expirara.
El segundo que cambió todo
La decisión de los oficiales fue tan ajustada que generó dudas inmediatas. La jugada quedó tan al límite que resultó prácticamente imposible confirmar a simple vista si Baltimore alcanzó a pedir el tiempo a tiempo.
En la jugada siguiente, Loop salió a la cancha y clavó el gol de campo que le dio la victoria a Ravens sobre la hora. Acá se ve el patadao del cierre.
La seguidilla de errores de Dallas en el tramo final —la conservaduría ofensiva en zona roja, el touchback innecesario y la confusión con el tiempo restante— dejó a los seguidores de Cowboys con pocas explicaciones. Las redes se llenaron de cuestionamientos hacia el manejo del reloj y las decisiones de equipos especiales.
Un clásico instantáneo en suelo brasileño
El partido entre Cowboys y Ravens se perfilaba como el duelo de la semana y no defraudó. Los dos equipos intercambiaron golpes durante toda la tarde en un choque internacional en suelo brasileño, con un último cuarto de infarto y un final que entró en la categoría de clásico instantáneo.
Para Dallas, la derrota duele doble: además del modo en que se produjo, deja al equipo con récord de 1-2. Baltimore, en cambio, mejoró a 2-1 y se llevó un triunfo que puede valer por más al cierre de la temporada.




